Sermones

En búsqueda de la Restauración | Ps. Ramón De Jesús | 05/01/2020

Muchos autores concuerdan en que  este Salmo fue escrito desde Jerusalén (reino del sur), debido a los hechos sucedidos en Israel (reino del norte), los cuales trajeron como consecuencia, la cautividad de las 10 tribus en el 722 a.C.  El salmista sabía que el pueblo de Dios se había apartado del pacto con el Dios Verdadero, para irse en pos de las abominaciones de las naciones vecinas; lo cual trajo como resultado la ira de Jehová en contra de ellos. Es por esto que el pueblo de Judá ruega a Dios que actúe en la restauración de su pueblo a las bendiciones del pacto.

La idea de Restaurar, implica: volver al principio, hacer recapacitar, según los términos hebreos. Pero además implica restablecer algo que había perdido su funcionalidad, según los antiguos griegos. Según el significado de este término, se puede restaurar la salud, la vida, el hogar, el matrimonio, la familia, etc. 

Sin lugar a dudas que el paso del tiempo tiende a deteriorarlo todo. Nuestras vidas no escapan a esta realidad, aun nuestra fe tiende a deteriorarse con el paso del tiempo; esto es lo que pasó con la Iglesia en Éfeso, en tiempos de la visión apocalíptica de Juan, según Apocalipsis 2:4. “…has dejado tu primer amor…”. 

Por razones similares, el Reino del Norte calló bajo la invasión del enemigo, y fue hecho cautivo. El Reino del Sur por su parte, quien iba por el mismo camino, al ver lo sucedido con sus hermanos del Norte, comenzó a clamar, en el Salmo 80, por restauración.  En 4 ocasiones distintas el Salmista clama por restauración, Vv. 3, 7, 14 y 19.

En este Salmo encontramos:

I.- UN PRIMER CLAMOR POR RESTAURACIÓN DIVINA. Vv.1-3.  

II.- LA DESESPERANZA DEL PUEBLO ANTE LA IRA DE DIOS. Vv. 4-7.

III.- EL ESTADO DESCRIPTIVO DE ISRAEL (Reino del Norte). Vv. 8-16ª.

  • Primera parte (Liberación de Egipto). Vv. 8-11.
  • Segunda parte (Desolación). Vv. 12-16ª.
  • El puerco montés: Egipto, Asiria y Babilonia.
  • La bestia del campo: Persia, Grecia y Roma.

IV.- UN SEGUNDO CLAMOR POR RESTAURACIÓN DIVINA. Vv. 16b-19.

CONCLUSIÓN: 

Debemos rogar a Dios, y buscar persistentemente nuestra restauración, no como lo hizo Judá, quien solo clamó,  pero no se arrepintió de sus malos caminos. Debemos cambiar lo que está torcido en nosotros, arrepentirnos de todo nuestro corazón.

Podemos buscar la restauración de nuestra:

  • Vida de fe.
  • Vida devocional o intimidad con Dios.
  • Vida de comunión con Dios y los de Dios.
  • Vida de servicio y mayordomía.
  • Vida de buenos frutos.
  • Vida de gratitud.
  • Vida de finanza.
  • Vida matrimonial.
  • Vida familiar.
  •  Vida Gratitud.

Apocalipsis 2:5Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras”.

Autor: Ps. Ramón De Jesús

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