Sermones

Enfocando el Corazón de la Conducta | Día 1 | Ps. Héctor Amparo | 30/08/19

Predicador - Pastores Invitados

Enfocando el Corazón de la Conducta

Proverbios 4:23

Introducción

La palabra Corazón en la Biblia, normalmente se refiere a las facultades del alma humana o al ser interior de las personas, que abarca el intelecto, las emociones, la voluntad y la conciencia.

  1. El intelecto: es la capacidad mental donde pensamos, razonamos y adquirimos conocimientos que podemos evaluar (Prov. 3:3; 4:4; 6:20,21; 7:1-3; 15:28; 16:9).
  2. Las emociones: son como el sazón de la vida, con ella nos alegramos, entristecemos, nos airamos, sentimos satisfacción, insatisfacción y todo sobre la base de lo que recibe la mente (Prov. 12:14; 15:13, 15, 30; 17:22).
  3. La voluntad: es la que escoge y decide el camino, el andar o la conducta que se exhibe. La voluntad puede escoger lo bueno y lo malo, puede dejar de hacer su propia voluntad y escoger la voluntad de Dios (Prov. 11:20; 14:14; 3:5-7; 4:19).
  4. La conciencia: es como el juez del alma. Es la que aprueba o desaprueba lo que hacemos o dejamos de hacer. Es la que nos condena por lo malo y la que nos alaba por lo bueno (Prov. 14:10,14; 20:27; Salm. 16:7; Jn. 8:9; Rom. 2:15; 9:1,2).

Así que, estos pasajes bíblicos son muy instructivos para la crianza de los niños, ya que nos enseñan que la mala conducta es resultado del mal tesoro del corazón y la buena conducta es resultado del buen tesoro del corazón.

Dice Tedd Tripp:

  • “El asunto básico es lo que está ocurriendo en el corazón porque el corazón es el centro de control de la vida”.
  • “Un cambio en la conducta que no proviene de un cambio en el corazón no es recomendable; es condenable”. (Ver Mat.15:8).
  • “Demandamos un cambio en la conducta pero no tratamos con el corazón que impulsa la conducta”.

Así que, ¿qué vamos hacer para corregir y disciplinar a nuestros hijos? (Ver pág. 4b-6, libro “¿Cómo pastorear el corazón de tu hijo?”).

Ahora mirando el contexto de nuestro texto de Prov. 4:23, vemos varios puntos que debemos considerar:

  1. Debemos llenar el corazón de nuestros hijos de la palabra de Dios (Prov.4:1-4, 10, 13, 20-22). -Prov.22:6; Deut.6:4-9; Col. 3:16-17.
  2. Debemos ayudarlos a evitar lo que sale del corazón y afecta su hablar (Prov.4:24).  -Prov. 6:12-19; 10:31, 32; Mat. 12:34; 15:18; Sant. 3:5-10; Ef. 4:29; Mat. 12:36, 37.
  3. Debemos ayudarlos a evitar lo que sale del corazón y afecta sus ojos (Prov. 4:25).  -Salm. 101:3; Prov. 21:4; Prov.23:5-26; 27:20; 28:27; 30:13, 17; Sant. 1:13-15.
  4. Debemos ayudarlos a evitar lo que sale de su corazón y afecta su conducta (Prov. 4:26,27).  -Prov. 4:10-12, 14-19; 3:5-8; 5:21; 15:3; 14:12.

Conclusión:

Así que en resumen, en la disciplina que debemos suministrar a nuestros hijos, tenemos que trabajar con su corazón, que es el que produce la conducta.

Y siguiendo las enseñanzas prácticas que vimos (4 puntos), estaremos depositando en sus corazones consejos sabios que los capacitaran para la salvación por la fe, que es en Cristo Jesús (2 Tim. 3:14-17).

Autor: Héctor Amparo

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