Sermones

Jehová es mi luz y salvación / Serie 1 / Ps. Ramón De Jesús / 27/01/19

Jehová es mi luz y salvación

SALMO 27: 1-6

Nueva serie sobre “Jehová es mi luz y salvación”. El tema básico de los Salmos es vivir la vida real en el mundo real, donde dos dimensiones operan simultáneamente: 1). Una  realidad horizontal o temporal, y 2). Una realidad vertical o trascendental. Sin negar el dolor de la dimensión terrenal, el pueblo de Dios debe vivir con gozo y dependiendo de la persona de Dios y sus promesas que son fieles y verdaderas.  Todos los ciclos de problemas y triunfos humanos proveen ocasiones para expresar quejas humanas, confianza, oraciones o alabanza al Señor soberano.

A la luz de todo esto, el libro de los Salmos presenta una amplia gama de teología, prácticamente envuelta en una realidad diaria. La pecaminosidad del hombre es documentada concretamente, no solo a través de los patrones de conducta del impío, sino también por los tropiezos periódicos de los creyentes. La soberanía de dios es reconocida por todos lados, pero no a expensas de la responsabilidad humana genuina. Este libro de alabanza manifiesta una teología muy práctica.

El Salmo capítulo 27 está caracterizado por intensos contrastes, como lamentos y loores; persecución y alabanza; y guerra con adoración. Aquí el salmista en presencia de su Señor, entabla tres conversaciones que nos ayudan a equilibrar los altibajos de la vida real. En esta ocasión solo veremos la primera conversación.

I.- EL SALMISTA CONVERSA CONSIGO MISMO ACERCA DE SUS PRIVILEGIOS. VV. 1-6.

David acostumbraba utilizar el recurso del monólogo, al momento de expresar una verdad. Al revisar estos versículos del salmo 27, encontramos seis privilegios, los cuales son propicios para todo aquel que puede afirmar con propiedad “Jehová es mi luz y mi salvación”.

1.- Ausencia de temor medroso. V. 1.

Las preguntas retóricas del salmista, ¿de quién temeré? Y ¿de quién he de atemorizarme? Nos presentan a alguien que a pesar de las circunstancias de la vida, se mantiene en pie con ausencia de temor.

2.- Dios se encarga de nuestros adversarios. V. 2.

Otro privilegio de aquel que tiene a Dios como su luz y su salvación es que Dios mismo pelea contra sus enemigos, así lo manifiesta David en el segundo verso del salmo. El salmista declara que sus enemigos, los cuales se habían juntado contra él, tropezaron y cayeron.

3.- En el estamos confiados, por difícil que sea la situación. V. 3.

A la altura del versículo 3 David afirma “aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. Esto nos enseña que podemos confiar en el Señor en momentos difíciles.

4.- El privilegio de posar en la casa de Dios. V. 4.

Habitar en la casa de Dios es mejor que disfrutar en las moradas de maldad de este mundo. Sobre este privilegio, el Salmo 84 manifiesta unos maravillosos detalles:

a). ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! V.1.

b). Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová… v.2.

c). Aun el gorrión haya casa, y la golondrina nido para si, donde ponga sus polluelos, cerca de tus altares, oh Jehová… v. 3

d). Bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabaran. V. 4

e). Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. V. 10.

Todo esto nos muestra el gran privilegio de estar en la casa de Dios.

5.- La protección divina. V. 5.

David describe además el privilegio de  la protección divina como estando escondido en la “cabaña” o “refugio” de Dios, un término en paralelo con “morada”.

6.- Exaltación sobre el mal y ante los malos. V. 6.

David estaba seguro en el Señor. En tal sentido afirma “Luego levantara mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,..”.

Estos seis privilegios no son exclusivos del salmista, sino también de todo aquel que tiene a Dios como su luz y su salvación.  

Autor: Ps. Ramón De Jesús

Facebook:  La Iglesia Bautista Redención

Último mensaje predicado: 

Las disciplinas de la vida devocional 3 / Ps. Ramón De Jesús

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 + ocho =